Rueda Libre

Asi como su título, en este espacio ofrece una vision miscelanea sobre diferentes topicos, a suerte de collage o resumen de todos mis blogs.

Rueda Libre

Asi como su título, en este espacio ofrece una vision miscelanea sobre diferentes topicos, a suerte de collage o resumen de todos mis blogs.

miércoles, 21 de enero de 2015

VEN, QUE TE QUIERO CANTAR ESTA MAÑANA. Juan Josè Bocaranda E



VEN, QUE TE QUIERO CANTAR ESTA MAÑANA
Juan Josè Bocaranda E

Amada mía:
Acabo de bajar de la montaña y traigo para tí versos sencillos, 
mi flor sencillamente pura
de esos versos largamente repetidos por los viejos poetas cursis.
Versos sencillos
como el musgo humedecido  por la lluvia
como las enredaderas que trepan en las alas del silencio
como los tallos de la “brisa” acariciada por el viento
como las humildes flores  campesinas
que exhalan  aromas de cilantro, de yerbabuena y de  mastranto.
Ven, ven,  que vengo a cantarte
cuando aún sopla  esta suave brisa del amanecer.
El sol ya desterró la noche y reemplaza por flores las estrellas
para que las unas y las otras
brillen por igual para ti.
Acabo de bajar de la montaña y traigo para ti versos
sencillos
como tú
de esos versos largamente repetidos por los viejos poetas cursis.

Ven, que voy a cantarte esta mañana.

lunes, 19 de enero de 2015

QUE ME DIGAN LOS SABIONDOS. Juan Josè Bocaranda E


QUE ME DIGAN LOS SABIONDOS
Juan Josè Bocaranda E

Que me digan los sabiondos
si tanto saben
que me digan los aparatos
si tanto miden
dónde estará  dentro de mil años
esta familia mía
cuyos miembros tanto nos amamos.
Que me digan si tanto saben
qué será y por dónde andarán mi esposa, mis hijos
mis nietos y los hijos de los hijos de mis nietos
cada uno como yo en su jirón  de soledad y frio.
Cómo y qué  haré para dar con ellos
en un mundo rotundamente blanco
limpio y fantasmal como una mortaja
distante como el olvido.
A quién preguntaré.
Adónde irán mis clamores sin eco.
Quién escuchará mis gritos en el hielo
quién podrá responderme
en un  yermo donde ni siquiera merodearán el hambre
y los dientes del coyote.
Quién podrá atender a mis lamentos
si ya nada existe sino yo con mi soledad y con  mi miedo.
Quizás mi esposa  tal vez mis hijos o mis nietos
pasarán ciegos como yo  a mi lado
sin que podamos vernos ni sentirnos
cada quien con su soledad , con su angustia

y con su miedo.

sábado, 17 de enero de 2015

NO ODA A LA ENVIDIA. Juan Josè Bocaranda E


NO ODA A LA ENVIDIA
Juan Josè Bocaranda E

Envidia:
prepárate  que hoy me levanté decidido
a buscarte
en el fondo del charco donde vives,
inmersa en los despojos de la carcoma,
de la enfermedad y de la muerte.
Me levanté firme contra tí.
Vine a buscarte,
he venido a picarte con mi lanza decidida.
Sé que no te puedo matar como quisiera,
alimaña que te multiplicas
y que aun en agonía entre hieles,
no mueres:
vivirás mientras viva el alma ruin
que te amamanta en corazón hirsuto.
Vine a buscarte, ser improductivo,
inútil.
Allá te veo.
En el fondo del agua turbia te agazapas
y me miras con tu ojo verde, minúsculo
y ciclópeo.
No puedo matarte pero si decirte
antes de que te vayas más al fondo de tu pozo,
que no me vencerás,
que nunca me has vencido.
Siempre me has seguido a todas partes
anidas y te enroscas en el alma
de seres perfumados y enjundiosos
que centraron en mí sus dardos y malicia.
No  te mato. Te perdono la vida.
Sólo me limitaré
a pincharte con mi lanza  decidida
a pincharte ese ojo minúsculo, ciclópeo
y verde
por donde te alimentas
y expulsas tu excremento
que primero mata a quien
cobija.


jueves, 15 de enero de 2015

FLOR DEL CAMPO. Juan Josè Bocaranda E


FLOR DEL CAMPO
Juan Josè Bocaranda E

Cuando el sol ya mostraba
en retirada,
por encima de las jorobas
de los cerros,
sus canas blancas del alto
atardecer,
conocí a una niña de nueve años
que se llamaba Flor.
Parecía que hubiese convocado
al rostro
los colores
más hermosos del campo
y era realmente una flor,
nacida allí,
en una morada
humilde como el nido de la codorniz
escondida entre rocas y matas
de  guayabos, trinitarias y  naranjos
y en medio de neblinas
y de esteras y chamarras
vegetales
de los más diversos colores.

Era tierna, ágil  y alegre
como una “chupita” de los Andes
como uno de aquellos colibrí
a los que tanto atraía la bondad de sus padres
también flores humildes del campo.

Era buena,  transparente y pura
y en su corazón anidaban
la sensibilidad y la inocencia.

Pero una mañana un pájaro
torvo
llegó sorpresivamente
al postigo de su cuarto,
arrebató la alegría
y dio muerte a una flor.

Desde entonces la tristeza
invadió el campo
y tarde a tarde
fue inundando de colores grises
los colores alegres y vivos
que sintetizaba Flor.

Hoy la zona toda es un desierto.
Hasta los pájaros tuvieron
que mudar a otros campos
sus nidos y sus cantos,
desde que  les falta Flor.

De vez en cuando sólo rompe
quedamente el silencio
el llanto de dos ancianos
que tomados de la mano
van a visitar la tumba
donde descansa su hija Flor.
Rezan en silencio,
y religiosamente
colocan en un cántaro de barro
un ramo de siemprevivas violeta,
para atenuar la tristeza
y celebrar que aquella hermosa Flor
en realidad no está muerta.



martes, 13 de enero de 2015

NUESTROS FRUTOS. Juan Josè Bocaranda E


NUESTROS FRUTOS

Juan Josè Bocaranda E

Tres frutos anidaron en la copa florecida
de tu vientre.
En mutuo dar infinito los fundimos.
Nuestra fusión no fue simple fusión:
en rasgo de completud,
yo con diente de sol,
tú con un sí de tierra,
nos crecimos en la siembra.
Cuánta savia sumamos hasta que el plenilunio
saltó en flores el odre-milagro de tan pura creación.

Al comienzo fueron esencias
puramente abisales,
peces inaprehensibles,
astros sólo soñados,
sueños de lluvias ardientes.

Aún recuerdo aquellos
inviernos
cuando palpábamos
la maduración
del búcaro
donde ellos dormían.

Deseemos ahora
que ellos sepan florecer
al recuerdo de esta hermosa
luz dorada.

Que esta mostaza humana
corone en árbol pleno y viril,
que sus raíces penetren verticales,
que el horizonte cuaje luz en sus ramas,
que en su corteza anide virtud contra segur,
y a su sombra siempre encuentren refugio
el pobre y su dolor.